Todos los padres deberíamos saber esto

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el fracaso de la educación en españa

La educación es uno de los aspectos en los que sinceramente pienso que la humanidad ha sufrido una involución.

Como siempre que se habla de este espinoso tema, uno tiene la sensación de estar metiéndose en un charco que va a generar polémica, pero, qué demonios para ello escribo este blog.

LOS 5 PILARES EDUCATIVOS QUE NOS HEMOS PASADO POR EL FORRO.

(Y así nos va)

El 40% de los padres españoles declaramos que no sabemos educar bien a nuestros hijos y nos gustaría hacerlo mejor.

Según el Instituto Santiago Apóstol de Almendralejo, los cinco principios básicos de la educación son:

1.-Autoridad

Para que una familia funcione uno tiene que asumir el papel autoritario. Ni amigos ni hermanos de nuestros hijos, tenemos que ser padres y asumir la responsabilidad que ello implica.

Se que la palabra autoridad no tiene buena prensa. Los españoles, como en todo, nos pasamos de frenada con las modas. Todos corriendo en dirección contraria para huir del ogro de la educación de la regla en las manos, los pescozones y el cinturón.

Tenemos que ganarnos el respeto de nuestros hijos, liderarlos al fin. Al igual que en las empresas, la familia necesita normas, lo que todos debemos cumplir para garantizar la buena convivencia.

La mayoría de nosotros, aunque cumplamos lo anterior, fallamos en la constancia en mantener estas normas en el tiempo y sin excepciones.

Los niños creados sin normas carecen de referentes para gestionar su propia vida y ello los convierte en tiranos.

Como si nos pidiesen a gritos un mapa, un cauce, un camino que seguir.

2.-Dialogo

Es aquí donde considero que nuestros ancestros fracasaron, siempre debemos estar dispuestos a escuchar lo que nuestros hijos tienen que decir.

Sería incluso muy interesante que los padres nos formásemos un poco en técnicas de coaching con el objeto de dotar a los niños de herramientas mentales y de comportamiento de las que tirar en la vida.

 

3.-Ejemplo

Los niños, al igual que los adultos, necesitamos referentes en la vida. Nuestros hijos se fijan en nuestro comportamiento y nos imitan, es así, inevitablemente hacemos de espejo para ellos y absorben como esponjas nuestros defectos de la misma forma que nuestras virtudes.

4.-Premios y castigos

Otra vez al igual que en las empresas, uno debe saber que consecuencias directas tienen nuestros actos y luego dejar que el chaval elija el camino.

Tener claras las normas es fundamental y las mismas deben ser inamovibles, innegociables y constantes. Pero además deben ser fáciles de cumplir y no demasiadas porque se puede caer en la sensación de que es imposible cumplir todas las normas y caer justo en lo que se trata de corregir.

5.-Tiempo con los hijos

Otro aspecto que nuestra flamante vida moderna se esta cargando de forma alarmante. La mujer no es que se haya incorporado al mundo laboral, es que no queda le más cojones que hacerlo porque de lo contrario la familia es insostenible económicamente.

Y mientras estén los abuelos todo bien, pero con la proliferación de familias desestructuradas a ver que hace la próxima generación cuyos abuelos yeye, es decir nosotros, pasemos de sacrificarnos por nuestros nietos toca pelotas.

Los niños llavero, se les llama así porque siempre llevan las llaves de su casa colgando del cuello ya que cuando salen del cole y llegan a casa, no hay nadie esperándoles.

Tampoco digo que haya que estar todo el rato encima de los niños, hay que dejarles rienda suelta para que aprendan a autogestionarse, dejarles caer, dejarles tomar sus propias decisiones y, eso si, siendo completamente inflexibles cuando los resultados de su comportamiento impliquen un castigo por nuestra parte.

TDAH. LA EXCEPCIÓN QUE CONFIRMA LA REGLA

Lo que ocurre con el TDAH es que hace que quien lo padece no juegue al mismo juego que todos los demás. Para ellos, las medidas disuasorias que aplicamos en forma de amenaza de castigo y las represalias correctoras que empleamos carecen del más mínimo efecto. Por raro o increíble que nos parezca.

Síntomas para saber si un niño tiene TDAH

Los especialistas coinciden en que deben darse al menos 2 de los siguientes síntomas:

Dificultad para atender y concentrarse

Exceso de actividad motora

Impulsividad. Actuar sin pensar, no evaluar las consecuencias de lo que hacen.

Si bien este trastorno puede llevar o no el apellido de la hiperactividad.

No podemos hablar de tdah hasta que el niño tiene al menos 6 o 7 años, y teniendo en cuenta que cuando la hiperactividad esta presente es más fácil interceptar los síntomas, pero cuando es del espectro inatento la cosa es más complicada.

Así que el asunto se torna complicado de solucionar, yo, como padre de una niña que sufre este trastorno, reconozco que todavía ando perdido en encontrar una estrategia educativa para mi hija, incluso después de haberme leído todo lo que ha caído en mis manos acerca del TDAH.

 

 

 

 

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