Alegrar el día a los demás

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hacer felices a las personas

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Siempre hablamos de estrategias dirigidas a alcanzar la felicidad personal. Ya sabemos que la felicidad no es una cosa que se alcanza sino que se tiene y se aprende a observar.

Pero hoy no vamos a hablar de esto. Hoy quiero hacerte ver, amigo lector, que es muy importante también levantarse cada día con el propósito de hacer la vida más agradable a aquellos que nos rodean. ¿Por qué? , porque si creamos un campo de positivismo a nuestro alrededor, veremos que acabamos contagiados del mismo.

De la misma forma, si somos fuente de tensión, negativismo, quejas y críticas hacia los demás; este mismo campo de fuerza que construimos a nuestro paso, nos impregnará con su frío y oscuro manto.

La vida va tan deprisa que no te permite pararte para respirar y pensar en las cosas importantes. Vivimos en una época caracterizada por la velocidad, el cambio, lo inmediato y lo efímero.

En esta realidad individualista pocas veces paramos a observar y, menos, a escuchar al prójimo. Sólo nos damos cuenta de lo negativo que recibimos de los demás porque nuestro cerebro esta diseñado para protegernos, pero lo positivo lo dejamos pasar sin casi reparar en ello.  Simplemente una sonrisa al acercarnos a hablar con alguien, mirar a los ojos, agradecer su esfuerzo. Es tan importante…

Un caso real

El otro día mi hija Marta de 10 años me comentó que su nueva profe de matemáticas explicaba muy bien. Se trata de una chica joven, que acaba de empezar en el difícil mundo de la docencia. Y es verdad que explica muy bien porque Marta viene con los conceptos asimilados y sólo tiene que practicar un poco en casa (vamos que no tenemos que hacer de profes mi mujer y yo).

Por el contrario, parece ser que el profesor de naturales no es igual de bueno llegando a las mentes revueltas de los chicos. Cada día Marta me lo hace saber, su tono de queja como  de pedir una hoja de reclamaciones por un servicio deficiente en un comercio me hace muchísima gracia.

Cuando pregunté a mi hija si esto que me estaba contando se lo había comentado igual a sus respectivos profesores, ella me miró como si le hubiese dicho que había visto un dragón con plumas.

Reforcé mi consejo diciéndole que había que reconocer el mérito a aquellas personas que se esfuerzan cada día por mejorar. Decirles que nos damos cuenta de su esfuerzo, que lo valoramos muchísimo y que para nosotros es una suerte tenerlos en nuestro entorno, ¿por que no?

Papá eres un pelota!

Para nada amor. De la misma forma te propongo que le digas al otro profe que tú no eres capaz de entender algunas cosas de las que explica en clase, pedirle amablemente si puede ayudarte en ese aspecto. Probablemente él no sabe que no esta transmitiendo las cosas cómo vosotros necesitáis y le vendrá bien tu comentario, siempre que sea constructivo.

Así que hoy querido amigo que estas empleando tu valioso tiempo en leer esta líneas, sólo por hoy, te propongo que le reconozcas el esfuerzo a las personas que te rodean. A la cajera del supermercado que te atiende amablemente, a tu mujer que te recibe con una sonrisa…llama a tu madre y hazle saber que la quieres muchísimo…

Tienes el maravilloso poder de hacer felices a los demás. Empléalo sólo por hoy

 

 

 

2 comentarios
    • gonzalojuliani
      gonzalojuliani Dice:

      Es así. Deberíamos ser más responsables cada día con el asunto de nuestro estado de ánimo y ser conscientes de cómo nos afecta a nosotros mismos, a nuestras metas en la vida y, sobre todo, de como afecta a los que nos rodean.

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