5 verdades que no deberíamos ocultar a los niños

Hoy en día nos esforzamos por apartar a nuestros hijos de ciertas realidades pensando que así los protegemos o beneficiamos de alguna manera.

Con esta entrada quiero invitarte a reflexionar.

       ¿realmente hacemos lo correcto?

En mi opinión no. Pero me gustaría saber que opinas tu acerca de hablar y preparar a nuestros niños y niñas sobre la realidad de estas verdades indiscutibles

1. Memento mori (recuerda que vas a morir)

Cuando un general desfilaba victorioso por las calles de Roma, tras él un siervo se encargaba de recordarle las limitaciones de la naturaleza humana pronunciando de forma repetitiva esta frase. Con ello se quería impedir que incurriese en la soberbia y pretendiese, a la manera de un dios omnipotente, usar su poder ignorando las limitaciones impuestas por la ley y la costumbre.

Vamos a morir, nadie vive eternamente ni falta que hace. El propio valor de las cosas esta en el hecho de que no vamos a estar en este mundo para siempre. La muerte es tan natural como la vida.

2. La vida nunca ha sido justa y nunca lo será. Vas a sufrir muchas injusticias.

El oficial-medico SS  Josef Mengele, uno de los mayores criminales de la historia, murió de un paro cardíaco mientras disfrutaba de un apacible baño en la playa mas de treinta años después de terminada la Segunda Guerra Mundial.

 

El día a día esta plagado de injusticias, condenados inocentes, malvados que se salen siempre con la suya mientras que mucha buena gente se lleva las de perder…

Dichos como el de “A todo cerdo le llega su San Martín”, o esa otra de “siéntate en la puerta de tu casa y veras el cadáver de tu enemigo pasar”, no son más que premios de consolación para los injustamente agraviados. Generalmente  la gente sin escrúpulos suelen salirse con la suya precisamente por eso, por que no se mueven con más motivación que su propio interés y son capaces de pasar por encima de todo y de todos. Si no que le hablen al psicópata Mengele del karma.

3.  Vas a tener más equivocaciones que aciertos.

Cuando Edison inventó la bombilla, no le salió a la primera, sino que realizó más de mil intentos, hasta el punto de que un discípulo suyo le preguntó que porqué persistía en construir una bombilla, si tras más de 1000 intentos no había conseguido más que fracasos, Edison, respondió: no son fracasos, he conseguido saber 1000 formas de cómo no se debe hacer una bombilla.

En la vida no hay realmente errores, se trata de un aprendizaje constante y esto es bueno. En mi lecho de muerte espero poder decir que he tenido la oportunidad de equivocarme muchísimas veces.

4. Te van a traicionar.

El personaje histórico de Efitales de Tesala (lo recordaréis de la peli 300) fué un tipo  especialmente despreciable.

Cuando el valor y la hermandad de los espartanos parecían estar a punto de doblegar al ejército infinitamente superior de los persas, este individuo llevó información sobre un paso entre las montañas que permitió a los invasores rodear a los guerreros hoplitas de Leónidas y vencer en la batalla. Durante toda la época clásica, Efialtes fue el nombre con que los escritores ejemplificaron la traición a la patria y los camaradas.

Toda organización tiene al menos una persona que prefiere traicionar a sus compañeros antes que hacer el trabajo.  Los traidores intentarán perjudicar tu carrera y hacer que tu trabajo se torne insoportable.

5. No vas a conseguir todo lo que quieras. Aunque te mates a trabajar.

La comisaria de Empleo, Marianne Thyssen, ha dicho que el alto nivel de paro juvenil en España es “insostenible”.

Difícilmente podemos encontrar jóvenes más preparados que los nuestros hoy en día (muchos a costa del esfuerzo económico y del sacrificio de sus padres), pero nuestra sociedad no ha sabido estar a la altura.

No todo depende de nosotros ni de nuestro esfuerzo. Hay que saber detectar lo que se escapa de nuestro control y aprender a aceptar la frustración.

 

Ahora podría acabar con alguna reflexión positiva para compensar, pero solo voy a dejar una pregunta en el aire:

Si nos hubiesen preparado desde pequeños para afrontar esta cinco realidades,

¿hoy seríamos más o menos felices?

Un fuerte abrazo

Cuídate mucho y quiérete mucho

2 comentarios
  1. Eugenia
    Eugenia Dice:

    De hecho mis padres me enseñaron en esa forma de pensar y, tengo mis días, pero no me va mal en la vida y consideró que soy feliz

    Responder

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